Poder en la propia voz interna
“Las directrices auténticas proceden de nuestro interior. Para otorgar fuerza a mis hijos, debo estar dispuesta a asomarme a mi interior y a ser franca con ellos con respecto a lo que allí encuentro, sin esperar que tengan una reacción distinta de la que corresponder a su edad. De esta forma, mis hijos comienzan a aprender más allá de sus miedos”.
Audre Lord – Extracto
de “El hombre niño: respuesta feminista de una madre negra y lesbiana”.
Todo está aquí.
Pero ¿por qué a veces no las podemos oír?
Miles de exigencias nos absorben y junto a ello, nos vemos en la necesidad de acallar nuestro sentir.
Poco a poco, nos vamos distanciando de lo que somos, de nuestra sabiduría y guía interna. Censuramos nuestra voz y sin querer, nos vemos envueltas en una maternidad silenciada que solo sobrevive en el devenir.
Duele. Verse así, duele. Y, es por esto que nos necesitamos. Todas.
Necesitamos volvernos a reunir, maternar en tribu. Necesitamos la valentía para mirar nuestros miedos, nuestras sombras. Poner en palabras lo que nos enrabia, lo que nos disgusta, lo que nos perturba. Necesitamos hacer los duelos y dejar espacio.
Y así, gran parte de nuestra labor como madres está hecha: enseñar la valentía de hurgar en nuestra propia historia para encontrar nuestras propias respuestas. Los caminos no están hechos.
Es complejo, a veces preferimos no hacerlo, pero recordemos que esto es por nosotras, por nuestrxs hijxs y más tarde, por la sociedad.

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